02.¿Qué hacemos?

 

Ruta: La actividad central de los Compañeros es la Ruta de verano, que consiste en una marcha de ocho días en una zona geográfica que se distinga por su belleza de paisaje o por algún significado especial. Se duerme en el suelo, en escuelas, iglesias o locales que nos dejan en los pueblos. Caminamos unos diez o quince kilómetros diarios. Durante la jornada de ruta lo importante es la convivencia, el contacto con la naturaleza y los momentos de diálogo y debate sobre un tema de reflexión (capítulo).

Una ruta de los Compañeros no son unas vacaciones corrientes. No es un viaje organizado. Está preparado por voluntarios del movimiento y no es la organización lo primordial, lo más importante es el espíritu. Para los Compañeros la ruta es un espacio privilegiado que permite vivir juntos y de una forma óptima el modo de vida franciscano (sencillez, amor y respeto a la naturaleza, armonía, paz, tolerancia, dialogo, etc.)

Camino: Siempre que sea posible, caminamos por senderos evitando las carreteras principales y lugares muy concurridos. Se camina en pequeños grupos de entre 15 y 20 personas, con el fin de poder escucharnos mejor entre nosotros y así poder permitirnos a cada uno participar en la vida espiritual y en la práctica de la vida grupal.

Durante la ruta, lo que cuenta no es la ley de “cada uno a lo suyo”; cada compañero se pone al servicio de los otros. Algunos tienen una responsabilidad o cargo particular, pero esto no significa que ellos solos deban hacer toda la tarea, la ruta se hace entre todos, es un trabajo de equipo, donde todos y todas colaboran (no tendrás un cargo particular si vienes por primera vez, pero sí participaras en los trabajos y tareas comunes).

La pobreza franciscana es una necesidad: Se duerme en el suelo (excepto el grupo centro que dispone de camas), a menudo en lugares con higiene y comodidad escasa (a veces no hay duchas ni una cocina equipada) y que dispone solo unos aseos, pues utilizamos escuelas, iglesias, instalaciones comunitarias o deportivas.

Durante las rutas lo que pretendemos es construir entre todos una comunidad, respetándonos y respetando el mundo que nos rodea, viviendo de forma sencilla, siendo tolerantes y preocupándonos por los demás. Todos los días se dedica un tiempo a reflexionar y debatir sobre el tema elegido para ese año y se tiene algún momento de oración (las eucaristías solo se hacen cuando es posible).